Los piojos pueden pasearse a gusto en la cabeza de tus niños los 365 días del año. Durante el curso escolar viven y se mueven de cabeza una cabeza a la otra. Y las hembras ponen de 3 a 4 huevos por día, sembrando de liendres todos los pelos cercanos a la nuca y detrás de las orejas pero ¿cuándo es época de piojos?

Y aunque no podemos circunscribir la pediculosis a unos meses del año, sí que es cierto que hay épocas en que los piojos están más activos. Las hembras ponen más huevos; estos se abren y las ninfas crecen con más facilidad. Es lo que podríamos llamar la ‘época de piojos’.

LA ÉPOCA DE PIOJOS EMPIEZA EN EL VERANO

La época dorada para el crecimiento del Pediculus humanus capitis es durante el verano. El calorcito de estos meses les encanta a los piojos, a los mosquitos y muchos otros insectos. Por ello es importante tomar medidas para mantenerlos a raya.

Según investigaciones realizadas, el calor facilita la apertura de las liendres. Y aunque los peques ya están fuera del colegio, existen otros sitios donde también pueden contraer pediculosis.

Un espacio con arena, por ejemplo, es propicio para el contagio. La arena permite que las liendres continúen su incubación hasta 15 horas después de haberse desprendido del cabello.

El agua de la piscina o del mar no es un problema. Los piojos no nadan aunque que pueden sobrevivir en agua clorada durante unas 24 horas. El piojo en el agua permanece inmóvil (agarrado al cabello) porque no sabe nadar. Y es poco probable que se desprenda a menos que muera. Las seis patas del Pediculus humanus capitis son cortas pero con una estructura y articulaciones que las hacen funcionar como perfectos ganchos de sujeción.

 

 

SITIOS DONDE LOS NIÑOS PUEDEN COGER PIOJOS

Como hemos comentado en otros artículos el piojo no salta y tampoco vuela porque no tiene alas. Por tanto, el contagio se produce por contacto directo de una persona infestada con otra. Esto convierte a los siguientes sitios en idóneos para su propagación:

    • Parques infantiles: donde juegan todos juntos y sin restricciones con excesiva proximidad entre sus cabezas.

 

    • Campamentos de verano: también por los juegos yel uso compartido de camas, prendas de vestir, gorros, peines y cepillos que podrían llevar el insecto parásito.

 

    • Las playas: por la arena pero principalmente por el uso compartido de las toallas para secar el cuerpo y el cabello.

 

    • Las piscinas: más por las prendas compartidas que por el agua con cloro.

 

    • Las actividades grupales con otros niños.

 

Al menos una o dos veces al mes, para comprobar que todo marcha bien, es recomendable utilizar la lendrera. La lendrera es un peine con dientes muy finos diseñado para arrastrar liendres adheridas al pelo. Su uso es básico si queremos acabar con los piojos o descartar una infestación.

Y por supuesto, nunca descartes que las medidas de prevención también funcionan para ti y el resto de los adultos en el hogar. De vez en cuando revisa tu cabello, la pediculosis también la contraen los adultos.

Y destierra el mito extendido de que los piojos prefieren los cabellos sucios. Este es un error de percepción que ha estigmatizado a las personas con problemas de higiene personal. Los piojos prefieren los cabellos limpios. De esta forma, les resulta más fácil ir al cuero cabelludo y alimentarse cuatro y cinco veces al día. Piensa que si todo está limpio, si no hay caspas ni grasas y suciedad adheridas a la piel, se alimentará mejor.

En resumen: durante el verano, ¡más cuidado con los piojos! y cualquier duda, contacta con nosotros en el teléfono 927 209 089

 

Fuente: Nosa